Una cotización rápida y precisa depende de la información que envíes. Esta lista te ahorra correos de ida y vuelta y evita precios que luego cambian.
1. Qué tipo de proyecto es
Indica si es un edificio nuevo, una remodelación, una ampliación o un levantamiento de instalaciones existentes. El alcance y el costo cambian bastante entre uno y otro.
2. Ubicación y uso
La ciudad o distrito y el uso del edificio (vivienda, oficinas, comercio, hotel, colegio, salud, industria) definen normativa, trámites y requisitos de cada especialidad.
3. Área y número de pisos
El área construida y los niveles son el dato que más influye en el precio. Si todavía no tienes el área definitiva, una estimación sirve para una primera cotización; luego se ajusta.
4. Etapa en la que está el proyecto
- Idea o anteproyecto.
- Proyecto para licencia.
- Proyecto para construcción (expediente técnico).
- Obra en ejecución.
5. Especialidades que necesitas
Eléctricas, sanitarias, climatización y ventilación, protección contra incendios, gases y combustibles, telecomunicaciones, seguridad electrónica o automatización. Si no estás seguro, cuéntanos el tipo de edificio y te indicamos cuáles suelen requerirse.
6. Planos de arquitectura
Si los tienes, envía las plantas y cortes en PDF o CAD. Con ellos se puede estimar el alcance real en lugar de suponerlo.
7. Plazos y requisitos del cliente
Comenta la fecha límite de entrega, si hay bases o términos de referencia, y si se requiere un formato o software específico (por ejemplo, modelo BIM).
Con esto basta para empezar. No necesitas tener todo completo: envíanos lo que tengas y te decimos qué falta.
Qué recibes a cambio
Una propuesta con el alcance de cada especialidad, los entregables, el plazo y el monto. Si algo depende de un dato que aún no se conoce, la propuesta lo deja indicado para que no haya sorpresas.
